Básicamente, el coworking es un espacio de trabajo compartido donde se reúnen profesionales de diferentes áreas para desarrollar sus proyectos de forma independiente. Asimismo, se podría decir que es un tipo de oficina integrada, donde las personas también buscan socializar y colaborar para crear nuevas ideas y oportunidades a nivel profesional y personal.

Actualmente, miles de personas que trabajan por internet y de forma autónoma interactúan a diario en este tipo de espacios. Específicamente para los trabajadores nómadas, freelancer, digitales, y pequeños emprendedores, resulta una opción bastante interesante por los beneficios que estos aportan.

Por tanto, esta alternativa de trabajo ya cuenta en Europa con más de 1.600 espacios. Esto supone que, cada vez, los coworking se imponen más como lugares de trabajo para muchas personas. 

En tal sentido, en la mayoría de los casos, se necesita que los profesionales dispongan de herramientas de trabajo, como ordenador portátil y por supuesto buen acceso a internet para poder conectarse con clientes, proveedores y colaboradores, además estas áreas deben contar con mobiliario como: mesas y sillas cómodas, así como salas de reuniones y descanso. Sin embargo, no todos los espacios compartidos son iguales, ni tienen las mismas condiciones. 

Qué aporta el coworking

Ahora bien, es importante conocer sobre los beneficios que aportan los espacios coworking: 

Más economía

Trabajar en este tipo de espacio resulta más económico, en comparación a pagar un alquiler en una oficina privada. Para muchos trabajadores independientes, resulta un poco complicado poder pagar los costes de alquiler de una oficina. Es por ello que, para un gran número de emprendedores, estos centros de coworking resultan una solución más módica y flexible, siendo la solución perfecta para ellos.

Flexibilidad de precios y horarios de trabajo

Gracias a la flexibilidad que ofrecen estos espacios, podrás optar por diferentes planes y tarifas, esto en función de las horas de trabajo que necesites. Además, estos lugares no suelen requerir contratos largos, al contrario existen varias formas de membresía.

De igual manera, los espacios coworking ofrecen un modelo de trabajo flexible. Es decir, no hay que depender de un estricto horario de entrada y salida, como en algunas oficinas tradicionales. De manera que, la organización del tiempo de trabajo dependerá en gran parte de ti y de tus necesidades.

Evitan la soledad y el aislamiento

En efecto, para algunas personas la soledad también influye negativamente en la motivación y rendimiento laboral. Por lo que, trabajar desde este tipo de espacios te ayudará no solo a interactuar y compartir ideas de tu proyecto con diferentes emprendedores, sino que además te ayudará a ser una persona más productiva y quizás más comprometida con su trabajo. 

Acceso a proyectos y clientes

Sin duda, otro de los beneficios es que, no solo estarás al día de un mayor número de oportunidades y de ampliar los conocimientos de las tendencias del mercado, sino que además, podrás montar equipos puntuales con otros coworkers para poder atender una demanda concreta de un proyecto.

Amplía su red de contactos

El hecho de relacionarse con diferentes profesionales, también es de gran utilidad, ya que esto te podrá generar futuros socios de trabajo y futuros clientes. Es por eso que, para muchos emprendedores es muy importante crear una base sólida de contactos. Por lo que, conocer el modo de trabajar de cada uno de ellos, sus virtudes y fortalezas puede crear a mediano o largo plazo, fuertes lazos no solo de amistad, sino de hacer crecer tu trabajo.

Fomenta la productividad

Este punto va de la mano del beneficio anterior, de modo que, al estar en contacto con personas que realizan distintos tipos de trabajo diferente al que tú realizas, podrás enfocar el tuyo desde diferentes perspectivas. De manera que, al encontrar otros puntos de vista, te ayudarán a salir de tu zona de confort y por tal, descubrir ideas frescas e innovadoras que harán crecer tu proyecto. 

Aislados de ambientes tradicionales, rivalidad y jerarquías

Los espacios de trabajo coworking, buscan ofrecer ambientes cómodos para que los emprendedores que acuden a ellos, se sientan agradados y sin ningún tipo de presión mientras trabajan. De manera que, dentro de ellos se pueden encontrar oficinas y salas de reuniones poco comunes.

Por otro lado, algunas veces en los ambientes de trabajo tradicional, suele haber algún tipo de rivalidad o competencias entre los trabajadores, generando muchas veces ambientes no muy agradables y poco sanos. Mientras que en estos espacios modernos, cada trabajador es independiente y por más que se rodee de otros profesionales, cada quien trabaja en función de su propio proyecto. 

En resumen a lo anterior, aquí se busca la colaboración, asesoramiento y ayuda para organizar y desarrollar mejor el trabajo.

De igual manera, al trabajar sin la ausencia de jefes, también fomenta que el trabajo se realice sin ningún tipo de presión, como suele suceder en otros trabajos más tradicionales, al contrario aquí se hace de forma espontánea y como más relajada. 

Coméntanos, ¿Qué te parecen los beneficios que aportan los coworking?