Hoy hablaremos del origen de los espacios de trabajo compartido. Es decir los coworking, lugares donde se reúnen profesionales de diferentes áreas para desarrollar sus proyectos de manera individual y que a su vez fomentan la relación y la colaboración con otros sectores. Y que por cierto, actualmente estos espacios son todo un auge en diferentes países. 

Ahora bien, el origen del coworking se sitúa a mediados de los años 90, específicamente en el año 1995 es cuando nace uno de los primeros espacios, en Berlín, Alemania. Es allí donde se funda la C-Base, e inicia el proyecto BerlinBckbone, este plan incluía un área donde se reunían distintas personas en comunidad para ejercer su trabajo. 

Más adelante en el año 1999, Bernie Dekoven, diseñador de videojuegos, fue el primero en utilizar este término y dio vida al concepto de los espacios compartidos, al realizar labores colaborativas apoyadas por computadoras y las nuevas tecnologías del momento. En ese instante ya se fijo el origen del coworking.

Este diseñador de videos, se formuló el planteamiento de que el trabajo colaborativo tiene un beneficio personal, pero también un beneficio común. Pues para lograr lo dicho, se valió del trabajo individual en un esquema freelance. 

El origen del coworking desde el siglo XXI

Luego, en 2002, se seguía dando crecimiento a estos espacios, pero esta vez en Viena.  En esta localidad una comunidad de emprendedores austriacos con otros colaboradores y socios, entre ellos arquitectos, relacionistas públicos y consultores de la comunicación, decidieron dejar de trabajar desde casa, para trabajar desde un espacio en comunidad. Gracias a este impulso, se creó Schraubenfabrik el primer espacio de trabajo Europeo. 

Entretanto, no es hasta el 2005 cuando se abre el primer coworking de manera oficial y esto fue en la ciudad de San Francisco y fue de la mano del programador Brad Neuberg. Así pues, surgió como una cooperativa sin fines de lucro, dentro de sus beneficios ofrecía 8 mesas dos días a la semana. Además, contaba con wifi gratuito, almuerzos, masajes y paseos en bicicleta. 

Un año más tarde, es decir en el 2006 dio lugar Hat Factory, considerado el mejor coworking del mundo. Dicho espacio de trabajo comenzó con tres freelancers, hasta llegar al Citizen Space de San Francisco. De hecho, a raíz de todo lo anterior, en Londres se creó una red de espacios coworking denominado Hub. Desde entonces se han creado una gran cantidad de centros coworking por varios continentes. 

De modo que, para el 2007 la palabra coworking empieza a formar parte de la base de datos de Google y empieza a ganar cada día más adeptos y se vuelve tendencia. En los años siguientes estos espacios en Estados Unidos se volvieron un boom. 

Y desde entonces y hasta la actualidad estos espacios de trabajo se han extendido por todo el mundo. Y cada vez son más las personas que se suman para desarrollar sus proyectos. 

Por eso, actualmente estos centros de trabajo cada día se siguen posicionando como una alternativa muy fuerte para los trabajadores independientes inmersos en el mundo del emprendimiento. 

Además, se puede decir que actualmente estos espacios de trabajo se han convertido en una industria, ya que no dejan de aparecer nuevos espacios en algunas ciudades, como por ejemplo, España

Por tal motivo, este tipo de empresas trabaja para atender a todo tipo de usuarios, desde freelance, pequeños pymes, hasta clientes corporativos o empresas. De hecho, actualmente se puede conseguir un espacio coworking incluso en un aeropuerto, lo que le permite una mayor facilidad al usuario. 

También cabe destacar, que estos espacios ofrecen una cantidad de ventajas o beneficios para satisfacer las necesidades de los coworkers 

¿Y tú, has tenido la oportunidad de trabajar en un espacio coworking? ¿Cuál ha sido tu experiencia?